Mutaciones de la pelvis

Por y para frikis irrecuperables.

sábado, diciembre 17, 2005

Enésima vez que me plagia

Pero al menos así escribe algo bueno.

martes, diciembre 13, 2005

Tú llevas mi nombre

Ayer leí un libro de lo más interesante: "Tú llevas mi nombre", que cuenta la vida de los hijos de los jerifaltes nazis tras la guerra, cómo les afectó ser hijos de quienes eran, etc. Algunos han dedicado su vida a defender el "legado" de sus padres, es el caso del hijo de Rudolf Hess y la hija de Heinrich Himmler. El hijo de Hans Frank, gobernador de Polonia y responsable de la muerte de millones de personas, en cambio, odia a su padre de forma absoluta. Cuenta, por ejemplo, que se masturbó sobre una foto de su padre el día que éste fue ahorcado. El único que ha logrado cierto equilibrio es el hijo de Martin Bormann, que afirma amar a su padre sin exculparle de ninguno de sus crímenes.

Es fácil entenderlos a todos. Unos no pueden aceptar que sus padres fueran unos criminales. Eran sus padres, para ellos no eran unos monstruos. Y además fueron perjudicados por ser hijos de quienes eran, les hicieron responsables de los actos de sus padres. Tenían problemas para conseguir un trabajo a causa de su apellido, les negaban becas porque "los contribuyentes no entenderían que sus impuestos sirvieran para que estudiara la hija de Himmler." Es normal que creciera en ellos el resentimiento y se aferraran a su identidad o a la identidad que les otorgaban: "hijo de nazi, tan culpable como su padre". No he estudiado psicología, pero me parece que tiene sentido lo que digo. Niklas Frank en cambio odia a su padre precisamente porque le decepcionó: "eras mi padre, y aún así me fallaste", viene a decirle. Es muy duro querer a alguien que te demuestra que no merece ese amor. Que tu padre sea un asesino debe ser algo horrible. Que sea un genocida... De pronto descubres que la persona a la que tanto querías no era quien parecía ser. Para un niño que venera a su padre significa que se derrumbe su mundo.

Una lectura muy recomendable, en definitiva.

jueves, diciembre 08, 2005

Nuevo cine europeo

My dear Adolf