El doble

Han llamado de una importante editorial. Querían hablar con mi otra personalidad, no conmigo. Mi otra personalidad se llama Fernando Noviembre y es un autor de éxito (también le va bien con las mujeres, lo que aumenta mi envidia). Querían publicarle una nueva novela, pues al parecer sus lectores están muy impacientes. Yo me llamo Pedro Santiago y no tengo lectores ni mujeres. Soy un don nadie; me cuesta triunfar, meter el pie en la puerta. Mi psiquiatra dice que mi problema tiene fácil solución y que podría empezar firmando mis obras con el nombre de mi otra personalidad (como si lo adoptara como seudónimo), pero no es tan sencillo. No se puede usurpar una identidad así como así.

1 comentario:

Eleanor Smith dijo...

Los don nadie, son realmente los superiores.